LA MORAL

La moral ha sido influenciada por la religión. No obstante, para entender la culpa y el perdón, es por qué estamos influenciados por la moralidad.

Cuando incurrimos en conductas anómalas, creemos que nadie nos ve y cuando nos sentimos atrapados por alguien que se molesta con ello, nos sentimos acusados.

Un juicio es una opinión subjetiva.  de tal manera, evalúa la moral, calificándola de neutra desde la subjetividad, creando un juez al interior del ser.

Las personas que se portan bien o nos benefician, son calificadas como personas buenas. Y malas personas, quienes nos perjudican o nos lastiman.

Cuando se dice a los hijos: ¡Oye, pórtate bien! Se adoctrina para que hagan lo que para los padres está bien hecho y queden complacidos.

Se compara la realidad, con lo que es y lo que no es y lo que debería ser, de acuerdo al pensar del individuo.

La expresión “me-aculpa” reconoce la equivocación pese a ser penalizado. De tal suerte, se cataloga errores y se imponen sanciones según sea el caso. 

Ejemplo: Cuando se cometen faltas en la amistad, de inmediato la reacción del ser humano es de reproche y en la mayoría de los casos, la ruptura total del lazo.

No obtante, la sociedad exige perfección en las conductas del individuo. La humanidad está nutrida de imperfecciones y se crítica culpando al otro individuo o individuos.

Al igual, se juzgan las reacciones de los demás por no comportarse de acuerdo con las creencias morales y de religión aquiridas en el hogar.

Decía la madre Teresa “Cuando juzgas a alguien no dejas espacio para comprenderlo” Así las cosas, lo mejor es callar las críticas destructivas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *